23.11.17

MIL VECES HASTA SIEMPRE DE JOHN GREEN

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Título: Mil Veces Hasta Siempre | Autor: John Green | Editorial: Nube de Tinta | Precio: 16'95€

Un libro de John Green que me ha gustado. Estamos ante un hito histórico. A ver, sin venirnos arriba tampoco, porque por mucho que me haya gustado, John Green sigue cayendo en ciertos puntos que me sacan de quicio, además de otras cositas que destriparé más adelante. Pero antes que nada ¿de qué trata Mil Veces Hasta Siempre?

Aza Holmes es una chica en apariencia normal, que podría decirse que lo tiene todo. Una madre que la quiere, amigos, un coche, es buena estudiante. Una chica normal y corriente. Pero Aza vive aterrorizada por la sombra de su demonio particular, el trastorno obsesivo compulsivo, algo que hace que su vida sea mucho más difícil de lo que puede parecer a simple vista. Y entonces el multimillonario Russell Pickett desaparece. Cien mil dólares es la recompensa por encontrarle y aunque Aza no está interesada, su mejor amiga, Daisy, la convence de ponerse en marcha. Así es como vuelve a ponerse en contacto con Davis, el hijo del desaparecido y su amigo de la infancia. Lo que en un principio era una búsqueda motivada por el dinero, se convierte en algo más. Y lo que queda...

A ver por donde empiezo. Si hablamos de personajes, que al fin y al cabo, es de lo que trata la novela quedando así la búsqueda de Pickett como una excusa para desarrollarlos, he de decir que me han sorprendido gratamente, aunque algunos se hayan quedado por el camino. Aza me ha gustado mucho como protagonista. Me ha parecido una chica normal, y con normal me refiero a que no da la sensación de ser una versión 2.0 de Hazel, insufrible como ella sola. Es verdad, también tiene sus momentos demasiado profundos y sus conversaciones con Davis a veces pecan de ser poco naturales (no es posible que dos personas, no ya adolescentes, dos PERSONAS sean tan intensas y profundas todo el maldito tiempo, es imposible), pero que esperamos en una maldita novela de John Green. Hay cosas que no se pueden evitar y parece que este hombre lleva en el ADN la pretenciosidad. Por otro lado tenemos a Daisy, que es la mejor amiga de Aza y que es en mi opinión, bastante irritante (sobre todo cuando no deja de llamarla Holmesy), además de el típico personaje quirky obsesionado con algo friki (en este caso Star Wars) y que escribe fanfics. Me ha resultado falto de desarrollo y es verdad que hacia el final de la novela tiene un momento en el que demuestra que es algo más que un personaje de relleno y protagoniza una de las escenas que yo considero más relevantes de la historia, pero se queda escasa. Quizás al estar todo narrado por Aza todo queda mucho más bidimensional, es una lástima. Algo similar sucede con Davis, al que llegamos a conocer algo mejor gracias a ser el love interest de Aza. He de decir que me faltaba el clásico self insert del autor en la novela y a mi parecer, este ha sido Davis. John Green tiene una costumbre muy mala de hacer personajes cortados por el mismo patrón, generalmente los protagonistas, y que estos además se parezcan mucho a él. Es cierto que en Aza se refleja su propia pelea con el trastorno obsesivo compulsivo, pero en Davis veo mucho más de él que en Aza. Quizás sean imaginaciones mías. Es un personaje que me ha dejado fría, que tenía alguna reflexión interesante pero que por lo general se quedaba en lo artificial y pretencioso. 

Así que si, podríamos decir que más que una novela de personajes, Mil Veces Hasta Siempre es una novela de UN SOLO PERSONAJE, lo cual no está mal cuando el personaje en cuestión es como Aza. John Green ha sabido crear a una adolescente creíble y sobre todo, ha plasmado un problema como el trastorno obsesivo compulsivo con claridad. Y no solo eso, si no que ha sabido extrapolarlo a cualquier otra enfermedad o trastorno mental. Los síntomas son distintos pero las sensaciones... las sensaciones son las mismas. La sensación de estar roto, dividido, de que hay un demonio dentro de ti. El miedo a empezar un tratamiento farmacológico, el miedo a que eso te cambie porque al fin y al cabo ¿no se supone que ese monstruo es parte de ti y parte de quién eres? ¿Si lo eliminas, no estás anulando una parte de ti? ¿No estás acaso cambiando y dejando de ser tu misma? ¿No es una mierda depender de una pastilla para tener la estabilidad que todo el mundo tiene sin necesidad de muletas? Personalmente, tal y como estoy ahora, después de caer en la depresión más grande que he tenido en mi vida (y llevo así muchos años) y retomar una medicación que no debí haber dejado, he visto en los pensamientos de Aza mis propias preocupaciones y mis motivaciones para haber dejado un tratamiento que me estaba ayudando. Ha sido reconfortante, me he sentido entendida y arropada y creedme que jamás pensé que esto sucedería con un libro de John Green. 
Y entonces empezó a contarme que  la medicación solo funciona si la tomas, que tenía que ser constante y cuidadosa con mi problema de salud, y yo intentaba explicarle que hay algo enormemente extraño y triste en la idea de que solo puedes llegar a ser tú mismo ingiriendo una medicación que cambia tu yo.
Quizás la historia de Russell Picket sobre, quizás no, porque si no ¿cuál habría sido el hilo conductor para que estos dos personajes se encontraran? Al fin y al cabo, su breve relación es importante para el crecimiento de ambos y la idea de que el amor no te puede curar impregna las páginas del libro. Por mucho que la otra persona te quiera o por mucho que le gustes, al final tus inseguridades y tus problemas, si no tienen el adecuado tratamiento, se cargan todo eso. Y es algo que aquí queda plasmado. He de decir que su resolución final me ha gustado muchísimo. Me gustaría reflexionar abiertamente sobre ello, pero sería spoiler, y simplemente diré que aunque algo no pueda durar, hay cosas que se quedan contigo siempre y eso es lo importante.

Me faltan descripciones. Siempre me faltan descripciones en los libros de John Green. Suele presentar a sus personajes con un par de rasgos característicos pero esta vez casi no ha llegado ni a eso. No tengo ni la más remota idea de como puede ser Aza, o Daisy. De Davis si que se da una descripción más precisa, pero los demás personajes son un misterio absoluto. 

Si, es cierto también que los personajes secundarios me han resultado indiferentes. Es cierto que lo único que me ha llegado de verdad ha sido Aza y toda esa espiral que hay en su cabeza, pero es porque es algo tan cercano a mi vida que duele y a la vez, reconforta. Pero también se ha mostrado en cierto punto el dolor de los que están a tu alrededor. De lo difícil que puede ser para ellos también, de lo complicado que es querer entender y no poder, de lo jodido que es sentirse como un personaje secundario (qué irónico) constantemente. No solo es difícil para el que lo sufre, aunque el dolor no se pueda comparar, para la gente que está a tu alrededor también es complicado.

Hostia, vaya desastre de reseña. Y vaya desastre yo, que no me puedo creer que Mil Veces Hasta Siempre se vaya a convertir en una de mis mejores lecturas del año. Le he dado tres estrellas de cinco en Goodreads, pero como siempre, no me gusta mucho medir mis lecturas con estrellas o puntuaciones de cualquier tipo. Son tres estrellas porque aunque esta historia haya significado tanto para mi gracias al personaje principal, la novela tiene muchas carencias, y eso es innegable. Sin embargo, cuando he cerrado el libro... por un momento todo ha estado en su lugar. Y eso no hay manera de puntuarlo.

20.11.17

LADRONES DE LIBERTAD DE IRIA G. PARENTE Y SELENE M.PASCUAL

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Título: Ladrones de Libertad | Autoras: Iria G. Parente y Selene M. Pascual | Editorial: Nocturna | Precio: 17`00€

Cinco meses. Cinco meses sin poder leer más de treinta páginas seguidas de NADA. No, esto no es un bloqueo lector, esto es parte de una depresión que me impide concentrarme en lo más mínimo, que hace que solo piense en cosas horribles y que esté todo el día en la cama mirando a la pared. No hay días buenos. No es un parón lector, es un parón en mi vida. Y un día, busco entre los envíos editoriales acumulados y escojo Ladrones de Libertad, la tercera parte de la saga de Marabilia. No esperaba mucho. Creí que pasaría lo mismo que ocurrió con otros tantos libros. Se hace el milagro. Leo trescientas páginas del tirón y salgo de la cama. No estoy bien, no estoy curada, pero lo que ha hecho esta novela por mi estos días no se paga con dinero. Y se que esto no tiene nada que ver con la sinopsis o con la reseña en si, pero necesitaba expresar todo lo que ha significado para mi. Porque no ha sido poco. Dicho esto, es hora de ponerse manos a la obra.

"Que un corazón siga latiendo no tiene nada que ver con seguir vivo"

Ladrones de Libertad es la tercera parte de la saga Marabilia, ambientada en el universo fantástico del mismo nombre. Aquí tenemos la oportunidad de conocer a la tripulación del Angelique, nada más y nada menos que una tripulación de piratas. Ellos son felices viviendo aventuras en los mares de Marabilia, saqueando tesoros y asaltando barcos. Pero todo parece llegar a su fin cuando el rey Geraint de Dahes los captura... y la pena por piratería es la muerte. A no ser que acepten el trato que les oferta: si van tras el Libertad, otro barco pirata que resulta ser el objeto de la venganza de Jared, el capitán del Angelique. Y como decir que no a semejante oferta: la libertad y vengarse de una vez por todas. Dos pájaros de un tiro. Pero todo se complicará un poco cuando Kay, el príncipe de Dahes y el hijo de Geraint, decide infiltrarse en la tripulación con el propósito de liberarse de un hechizo que lo mantiene cautivo... a su manera.

De todos los libros que he leído de estas dos autoras, este no es mi favorito (Rojo y Oro tiene ese privilegiado lugar) pero si es el que más ha significado para mi. Además, de los tres de la saga de Marabilia, es sin duda el mejor. Se nota la evolución en su escritura y en su manera de desarrollar las historias, y es que en las dos primeras entregas la fórmula del viaje que se emplea en ellas podía llegar a hacerse repetitiva. Aquí se rompe ese esquema y, si bien es cierto que lo que prima en estas historias son los personajes y no el camino que tienen que recorrer, sigue siendo reconfortante encontrarte con una trama que no aburre y no decae, que es de lo que podían pecar los dos primeros volúmenes.

En Ladrones de Libertad además las voces narrativas se multiplican. De las dos habituales, pasamos a contar con seis. Reconozco que cuando leí que el número de narradores iba a aumentar tanto, me asusté un poco, pero ha resultado refrescante. Con todos los personajes que hay en esta historia, habría sido un error no conocer más puntos de vista además del de la pareja principal. Porque la verdad es que no hay pareja principal, dicho sea de paso. Si, hay romance, pero... hay amistad. Hay familia. Hay... hay muchos tipos de relaciones y todos ellos son importantes y explorados. Lo que me lleva a otro punto que quería destacar, y es que esta es la primera novela de la saga que no me hace sonrojar. Quiero decir, tanto Sueños de Piedra como Títeres de la Magia tenían escenas románticas demasiado... intensas. De esas no aptas para diabeticos. Y eso esta bien siempre y cuando no se abuse. Que es el problema que yo le veía a esto en las nombradas entregas. En Ladrones hay momentos así, pero quedan diluidos gracias a que hay muchos más temas y voces además de la de la pareja. Es verdad que en las otras dos novelas también se trataban otros temas además del romántico, por supuesto, pero al ser siempre la pareja la narradora de la historia, lo demás podía quedar eclipsado y era una pena.

Quizás si tengo que destacar algo negativo... en mi opinión, ese gran momento, ese giro que se da llegados a cierto punto... si lo habéis leído, supongo que sabéis a que me refiero. Eso que se supone que debe de ser desgarrador, para mi pasó sin pena ni gloria, rápido e indoloro. Se que soy la excepción a la regla, y que todos los que lo han leído han sufrido, pero yo... no es que sintiera indiferencia, simplemente la manera en la que esta parte es narrada me ha impedido empatizar con el momento y con los demás personajes. Para mi gusto muy rápido y con un dramatismo poco trabajado. Pero de nuevo, soy una excepción. Tengo el corazón de piedra, al fin y al cabo.

También se han metido con mucha más naturalidad temas como el feminismo o los personajes LGBT. En los dos primeros se hizo un gran trabajo, pero aquí es algo totalmente natural, parte del universo que es Marabilia y no se nota una pizca de moralina, lo cual esta bien a la hora de leer libros que se atreven a romper los esquemas impuestos. Esto es lo que ves y lo que hay, o lo tomas o lo dejas. De verdad, de los tres, ha sido el más emocionante, equilibrado y en general, apasionante de la saga.

Con Ladrones de Libertad tenía miedo. Las promociones, el hype, el fenómeno lector que se ha montado en torno a las novelas dan respeto. Aunque disfrutara de las novelas, cuando alguien habla mucho de algo, puedes acabar saturado sin haberlo tocado. La verdad es que Ladrones es una novela fantástica. Y como he dicho al principio, nunca dejaré de estar agradecida por lo que ha hecho por mi a nivel personal. Gracias, gracias y gracias.

12.11.17

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No os hacéis una idea de la cantidad de borradores que tengo en este blog. La de cantidad de posts pensados y que no he llegado a escribir. La de libros pendientes por reseñar. Muchos. Muchísimos. Pero la verdad es que no puedo.  No es como el año pasado que por culpa de los estudios no tenía ni un momento para escribir tranquila. Esta vez es diferente. Esta vez no puedo ni leer.

He caído en picado. Desde hace unos meses no levanto la cabeza, la depresión ha ocupado un espacio que ha dejado la ansiedad, que afortunadamente, ya no está en mi vida. Pero ahora la depresión campa a sus anchas y no encuentro fuerzas para hacer nada. No puedo concentrarme en la lectura, no veo películas e incluso me cuesta escuchar música. Las cosas que me hacían feliz y me ayudaban a distraerme ya no están en mi vida simplemente porque no hacen click. Y eso solo es un indicativo de que las cosas van peor de lo que pensaba.

Quiero recuperarme y quiero seguir con el blog. Quiero leer porque antes leer diez libros al mes era como respirar. No era cuestión de obligarme, era algo que hacía porque era lo normal para mi. Pero han pasado cinco meses y solo he leido tres libros. Quiero volver a leer porque eso significará que vuelvo a estar bien o por lo menos, todo lo bien que puedo estar.

19.9.17

QUÉ VER: NETFLIX

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No voy a mentir, desde que tengo Netflix, consumo series y películas de una manera distinta. Y tampoco voy a mentir y decir que no echo de menos ciertos títulos en su catálogo, porque a veces apetece ver algo que por desgracia, no tienen. Pero por lo general estoy muy satisfecha y no cambio la comodidad que supone ver tantísimo contenido y no tener que dar mil vueltas para encontrar el capítulo de una serie o un enlace decente para ver una película. Y apoyar económicamente a los creadores también está bastante bien, todo sea dicho de paso.

Pero hoy no vengo a hablaros de las bondades de los servicios de streaming (que también tienen sus peros, pero lo dicho, no es el tema). Es septiembre y no solo las editoriales traen novedades. Netflix y otras plataformas amplían sus catálogos, y añaden tanto contenido producido por ellos como ajeno. Y de eso vengo a hablaros, de tres opciones estupendas para pasar un fin de semana de peli y manta.


Bojack Horseman es probablemente la mejor serie de animación para adultos que hay ahora mismo en emisión. Si. La mejor. Incluso mejor que Rick Y Morty. No me miréis así, es lo que hay. Una serie que consigue captar tan bien la depresión, el alcoholismo y las consecuencias de una familia disfuncional en un caballo de cincuenta años que vivió el cénit de su carrera actoral hace veinte años cuando protagonizaba una soap opera en la que era el padre adoptivo de tres huérfanos... y si, he dicho caballo. Y es que en el Hollywood (o Hollywoo) de BoJack, los humanos y los animales antropomórficos (y las relaciones intere son una cosa de lo más normal. Así que si, nuestro protagonista es un caballo. Pero no es el único que está, con perdón de la palabra, jodido. En BoJack Horseman contamos con un elenco de personajes que aunque quizás no lleguen al nivel del protagonista, también tienen sus heridas y sus batallas. BoJack Horseman presenta una sociedad real, cercana que a base de sátira nos enseña los rincones más oscuros de la mente humana.


Bojack Horseman tiene ya cuatro temporadas, pero la última se estrenó apenas hace una semana, y en mi opinión, la mejor hasta el momento, ya que no solo tiene el que considero que es el mejor episodio de toda la serie, si no que también introduce un personaje nuevo increíble que da mucho juego y que hace que el personaje de BoJack evolucione en cierta forma. No diré más y, si aún no la habéis visto, no se a qué esperáis. Cuidado: os romperá el corazón una y otra vez.



American Vandal es una de las últimas producciones de Netflix. Usando el formato que emplean en los documentales sobre crímenes tan típicos de canales como Discovery Max o sin ir más lejos, inspirado en el documental How To Build A Murderer de la misma productora, se nos presenta un hilarante caso: Dylan Maxwell ha sido acusado de pintar 27 penes en 27 coches diferentes, todos pertenecientes a miembros del profesorado del instituto de Hanover, pero él afirma que no ha sido. Y es difícil de creer, porque Dylan es el payaso del instituto. Todos consideran que Dylan es un inútil, un imbécil, tonto del culo que nunca llegará a nada. Y ciertamente, el chaval no parece tener muchas neuronas, pero Peter Maldonado, alumno del instituto y aspirante a cineasta que trabaja en el noticiero del instituto, cree que es inocente y que hay algo raro en el caso, así que se pone a investigar y crea el documental American Vandal. Lo demás ya lo sabéis.


Y francamente, es brillante. ¿Cómo es posible que a nadie se le hubiera ocurrido antes coger la formula del falso documental y aplicarla a una comedia como esta? American Vandal lo tiene todo, y la localización no podría ser más perfecta: un instituto, donde nada es importante pero a la vez todo se magnifica, algo similar a lo que uno de los creadores de la serie, Dan Perrault, explica a Vanity Fair.


Zootopia (o Zootropolis en España) no tiene nada que ver con Netflix, además del hecho de que desde hace unos días podemos disfrutar de ella desde la plataforma. Y yo feliz, porque después de verla este verano por primera vez, ha desbancado a Brave y a Toy Story como mis favoritas de animación 3D. Zootopia es una película policíaca que tiene como principal ideal la destrucción de los prejuicios en la sociedad, haciendo un paralelismo entre una sociedad formada por animales (presas y depredadores) y la nuestra, que como bien sabemos ya, no es que ande corta de prejuicios. Judy Hopps es una conejita que sueña con ir a Zootopia y convertirse en la primera de su especie en ser policía, una meta nada sencilla, ya que toda clase de prejuicios y obstáculos se pondrán en su camino.
Pero una vez llega a la comisaría central de Zootopia, se da cuenta que da igual que haya podido superar los obstáculos iniciales, todavía le queda mucho a lo que enfrentarse. En su primer día de trabajo, para su gran decepción, le asignan el control de los parquimetros. Insatisfecha, acaba aceptando un caso de mamíferos desaparecidos, en el que acaba trabajando con un zorro llamado Nick que vive de estafar a los demás. Codo con codo deberán resolver el caso y de paso, dar una gran lección de respeto e igualdad. Puede que suene algo vacía pero os prometo que Zootopia solo se merece buenas palabras.


Además de todo esto, cabe destacar cosas como su animación y algunos gags humorísticos realmente inesperados. En serio. Inesperados. Quedaos con esa palabra.



9.9.17

UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS: EL VENTANAL Y EL ASERRADERO LÚGUBRE

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Hace unos meses ya que Netflix estrenó la serie de Una Serie de Catastróficas Desdichas. Y aprovechando esto, Montena ha ido publicando a lo largo del año los cuatro primeros libros de la saga, los que coinciden con los ocho episodios de la primera temporada. Esto ya lo comenté en el post en el que os hablaba de los dos primeros volúmenes de la serie, pero me parece importante seguir con los paralelismos, porque mucha gente se siente atraída por estos libros por la película de 2004 o por la serie antes mencionada. Y si efectivamente, vienen de ahí, se van a encontrar con que las adaptaciones (sobre todo la última) son calcadas a la obra original.

En El Ventanal los niños Badulaire, después de que perdieran a su último tutor por culpa del malvado Conde Olaf, van a parar al Lago Lacrimoso, donde su tía Josephine vive en una casa al borde de un precipicio. Una mujer obsesionada con la gramática y a la que absolutamente todo le da miedo, incluso los picaportes o descolgar el teléfono. Si las cosas no pintan demasiado bien para los tres hermanos, la inevitable aparición del Conde Olaf disfrazado de un marinero llamado Capitán Sham no hará más que dificultar las cosas.

En El Ventanal la estructura es muy similar al de los otros libros, y la historia incluso pierde algo de fuerza si la comparamos con La Habitación De Los Reptiles, pero sigue teniendo ese toque ácido, ese humor negro que caracteriza estas novelas y que hacen que sean de lo más recomendables. Si es cierto que sigue pecando de deshincharse sensiblemente hacia la mitad, y parece que es un patrón que van a seguir todos los libros de la serie, y también es cierto que el esquema es calcado al de los anteriores, véase: niños Badulaire llegan a una nueva casa, el Conde Olaf intenta arruinarles la vida y finalmente logran escapar. No se introducen nuevos personajes más allá del nuevo tutor asignado y algún secundario irrelevante para la trama entre medias. Entonces ¿qué es lo que tienen estos libros para que merezca la pena seguir leyéndolos si tienes más de doce años?

En lo que a mi respecta, además de querer saber cómo termina la historia de los tres hermanos, un gran aliciente son los continuos juegos de palabras y chistes que salpican la historia. Obviamente no llegan al nivel de chistes de bebés y cuchillas (gracias al cielo) pero es que esa no es la idea. La sutileza con la que cuela algunas ideas realmente macabras es realmente estremecedora. Y es que recordemos que estamos frente a una novela que comienza con un incendio que deja huérfanos a tres niños. Puede que no sea demasiado impactante al fin y al cabo, mirad a Harry Potter, sus padres murieron  asesinados por un supremacista del mundo mágico. Pero hay una diferencia fundamental y es que en Harry Potter no se regodean en este hecho y aunque lo presentan como algo trágico, no hacen sufrir al protagonista de manera gratuita: si, sus padres están muertos y tiene que enfrentarse a su asesino cada año al acabar el curso (una metáfora involuntaria de los exámenes de final de año maravillosa si me permitís el inciso), pero tiene amigos, tiene una vida, le quieren y le suceden cosas buenas. Sin embargo los niños Badulaire no tienen nada. Una desgracia tras otra llega a su encuentro y cuando las cosas parece que van a empezar a ir por el buen camino, la tragedia les golpea de nuevo sin miramientos. No me digáis que es demasiado macabro para unas novelas enfocadas a un público intanto-juvenil porque vale, que si, que los chavales cada vez están más desensibilizados pero... holy shit.

Con El Aserradero Lúgubre, la cosa empieza a cambiar ligeramente. La dinámica del tutor legal es algo distinta y se introducen personajes nuevos que aportarán bastante, aunque en general la esquemática sigue siendo la misma. Sin embargo, en esta entrega de la serie, no hay ni un solo momento que nos haga pensar que quizás, las cosas para los Badulaire puedan salir bien de alguna manera, aunque sepamos de antemano que no es así. En este libro los hermanos entran en un ambiente asfixiante sin un solo momento para respirar, en el que incluso llegan a correr un peligro de muerte real. Podemos intuir como las cosas irán yendo poco a poco según avancen los siguientes libros y diría que es un punto de inflexión: a partir de aquí las cosas serán aún más difíciles.

Así que si, parece que las cosas avanzan y que todo se vuelve todavía más complicado para los Badulaire. Me muero de ganas por continuar su historia y ver en que lugares terribles terminan por culpa de una pandilla de adultos negligentes. Habrá que esperar...
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